Proteger el laminado: ¿qué deslizadores duran de verdad?
El laminado se considera robusto – hasta que aparecen las primeras marcas opacas y arañazos. Lo que importa para los deslizadores en laminado: fuerza adhesiva, superficie de contacto y el tamaño correcto.
La capa de uso es dura – pero no infinita
La superficie de resina de melamina del laminado soporta mucho, pero pierde su brillo bajo la fricción constante: aparecen zonas opacas donde las sillas se mueven a diario. Los fieltros protectores interrumpen precisamente esta fricción – el mueble se desliza sobre el fieltro, no sobre la capa de uso.
¿Por qué los deslizadores baratos se sueltan en el laminado?
Las superficies lisas del laminado invitan a mover los muebles con más frecuencia y vigor – las fuerzas de cizallamiento sobre el adhesivo son, en consecuencia, altas. Por lo tanto, son cruciales un adhesivo de alta calidad (adhesivo acrílico sin disolventes sobre una superficie limpia y sin grasa) y el tamaño correcto: un deslizador demasiado pequeño concentra la carga, mientras que uno que sobresale se levanta al empujar.
- Desengrasar y dejar secar la parte inferior de la pata antes de pegar.
- Elegir deslizadores del tamaño de la pata o mínimamente más pequeños.
- Para sillas de uso continuo, cambiar a fijación con clavo o tornillo.
Fuerte poder adhesivo, sin disolventes – fieltros protectores que realmente duran en el laminado.
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